
Un petrolero propiedad de una empresa turca que transporta petróleo ruso ha sido atacado con drones este jueves en el mar Negro a quince millas del Bósforo, informó el Ministerio de Transporte de Turquía.
«Un petrolero de bandera extranjera y propiedad turca, cargado con crudo en Rusia, sufrió una explosión en su sala de máquinas pasada la medianoche», señaló el ministro, Abdulkadir Uralo?lu.
El barco, cargado con 140.000 toneladas de petróleo, fue alcanzado después de haber zarpado del puerto ruso de Novorosíisk, afirma la emisora NTV.
El ministro dijo que se cree que el ataque, ocurrido después de medianoche, no fue con drones aéreos y que se dirigió expresamente contra la sala de máquinas para dejar el buque completamente inoperativo.
La embarcación, de nombre Altura, ha estado sometida a las sanciones de Estados Unidos y Europa, que intentan que Rusia no financie su ataque a Ucrania con la venta de petróleo, informa el diario Sözcü.
El ministro dijo que los 27 tripulantes, todos de nacionalidad turca, están en buen estado, y que el servicio de guardacostas turco ha enviado buques en respuesta a la petición de ayuda del barco dañado.
La emisora NTV cita una conversación con el capitán del barco para afirmar que el barco no corre peligro de hundirse y que la tripulación está en buen estado.
Este barco navegó durante años bajo el nombre Be?ikta? Dardanelles y estaba sometido a sanciones de la Unión Europea y de Estados Unidos, y en 2024 fue adquirido por una compañía panameña antes de ser comprado de nuevo el pasado noviembre por la naviera Pergamon Shipping, con sede en Estambul, que lo renombró como Altura, según Sözcü.
La denominada «flota fantasma» está formada por buques, a menudo antiguos y con banderas opacas o inexistentes, que Moscú emplea para eludir las sanciones al petróleo y sostener sus ingresos energéticos.
EFE
