
A un día de la llegada de septiembre y casi ya dando por finalizado el verano, el principado de Liechtenstein ha vivido este sábado la primera boda real de la temporada, el gran acontecimiento de la Familia Principesca.
Por Beatriz Castrillo | HOLA!
La princesa María Carolina, de 28 años, segunda de los cuatro hijos que tienen los príncipes herederos Aolis y Sophie, y, por tanto, nieta del monarca, el príncipe Hans-Adam II, se ha casado con Leopoldo Maduro Vollmer, de 33 años y banquero de inversión venezolano, descendiente de una de las familias más adineradas del país sudamericano.

La ceremonia religiosa ha tenido lugar a las 11:00 horas en la Catedral de Vaduz, la capital de este microestado ubicado entre Suiza y Austria de unos 41.000 habitantes, con una renta per cápita de las más altas del planeta.
A primera hora de la mañana, los exteriores de la iglesia neogótica del siglo XIX a orillas del Rin se encontraban engalanados y sus espectaculares escaleras de acceso al interior cubiertas por una alfombra azul oscura con centros florales compuestos por hortensias al tono a ambos lados.

El novio subió la impresionante escalinata de la catedral acompañado por su madre y madrina, Sofía, y el resto de los miembros de ambas familias. Tanto la madrina, con un diseño especialmente creado para ella, como las hermanas y primas de Leopoldo han confiado para sus tocados en la firma española Mimoki.
La princesa María Carolina ha llegado del brazo de su padre, el príncipe Alois, quien no podía esconder su felicidad, en un Rolls Royce blanco antiguo. Ha sido entonces cuando se ha desvelado el gran secreto de la jornada: el precioso vestido bordado y el velo de plumeti con blonda. Además, la Princesa ha llevado un gran ramo de flores blancas en forma de cascada.
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