
El Kremlin se negó hoy a prolongar la tregua con Ucrania por la Pascua ortodoxa, que expira en la medianoche de este domingo santo, entre acusaciones mutuas de violación del alto el fuego en varios sectores del frente.
«La operación militar especial continuará una vez expire la tregua, hasta que (el presidente ucraniano, Volodímir) Zelenski no se arme de valor y asuma su responsabilidad», dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso, en declaraciones a la televisión pública .
Por si había alguna pequeña esperanza, Rusia dejó claro que no aceptará un cese de las hostilidades a largo plazo hasta que las tropas ucranianas no abandonen definitivamente el Donbás.
«Ucrania se mantiene firme, resuelta, inquebrantable, a sabiendas de para quién y por qué lo hace. Para que la quinta Pascua en tiempos de guerra se vea seguida por una primera Pascua en paz», respondió Zelenski en un mensaje grabado junto con su esposa, Olena Zelenska, en la catedral de Santa Sofía de Kiev.
Rusia insiste en la rendición ucraniana
Peskov insistió en que Moscú desea «una paz sólida», que sólo llegará cuando Rusia «alcance los objetivos que se marcó desde el principio» de la campaña militar en febrero de 2022.
«Estoy se puede hacer literalmente hoy. Pero Zelenski debe adoptar la decisión conocida por todos. Y tan pronto como se adopte, entonces todo entrará en un cauce pacífico», señaló, aunque Kiev se ha negado hasta ahora a replegar sus tropas y plantea congelar la actual línea del frente.
El portavoz subrayó que, en realidad, la discrepancia entre ambos bandos se reduce, «efectivamente, a unos pocos kilómetros» cuadrados. «A grandes rasgos, queda por liberar el 17-18 % de la república popular de Donetsk. Y eso significará alcanzar la frontera administrativa» de la anexionada región ucraniana de Donetsk, explicó.
Peskov subrayó también en que el alto el fuego que entró en vigor a las 16.00 horas del sábado (13.00 GMT) es «un gesto humanitario» del presidente ruso, Vladímir Putin, ya que la Pascua «es una festividad sagrada para rusos y ucranianos», aunque fue Zelenski el primero en pedir una tregua para que los fieles pudieran acudir sin riesgo a los servicios religiosos.
Con todo, la realidad sobre el terreno es que el ejército ruso apenas ha logrado avances durante el invierno y la ofensiva primaveral tampoco ha dado grandes frutos hasta el momento en el norte de Donetsk, donde se encuentran las plazas fuertes ucranianas de Sloviansk y Kramatorsk.
«Y es precisamente de esta manera -juntos- que superamos este invierno. El más duro de nuestra historia. Pero un invierno que perdió. Perdió ante nosotros. El frío se retiró de forma ignominiosa y nosotros vivimos para ver la primavera», aseguró Zelenski.
Miles de violaciones del alto el fuego
Mientras, la tregua de 32 horas ha estado salpicada de acusaciones de violación, aunque los medios consideran que los ataques fueron más bien esporádicos.
El Ministerio de Defensa de Rusia acusó este domingo al Ejército ucraniano de cometer casi 2.000 violaciones del alto el fuego, en su mayoría al lanzar drones de vigilancia (FPV) sin carga explosiva.
Mientras, los gobernadores de las regiones fronterizas de Bélgorod y Kursk denunciaron ataques enemigos con drones y artillería, en los que resultaron heridas varias personas, incluido un niño.
«Hasta las 7:00 (4:00 GMT) se habían registrado 2.299 casos de infracciones al alto el fuego. En concreto: 28 acciones de asalto enemigas, 479 bombardeos de artillería, 747 ataques con drones kamikaze Lancet y Molniya y 1.045 ataques con drones FPV», denunció el Estado mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
No obstante, durante esas horas no hubo ataques con misiles, bombas aéreas guiadas o drones de asalto Shahed, agregó.
Medios ucranianos como Ukrainska Pravda destacaron entre otros incidentes que durante la madrugada tres sanitarios resultaron heridos cuando un dron alcanzó una ambulancia en la norteña Sumi, según confirmó el jefe de la administración militar regional Oleg Grigorov.
El Kremlin no tiene prisa en negociar la paz
A su vez, Peskov se mostró este domingo paciente con el hecho de que los negociadores estadounidenses estén ocupados con las negociaciones con Irán en Islamabad.
«Ahora, estamos en pausa. Somos comprensivos con la carga de trabajo de los interlocutores estadounidenses», admitió.
Aventuró que, «en cualquier caso, se trata de conversaciones complejas, escrupulosas y arduas. Será un proceso largo durante el que tendremos que discernir todos los problemas del acuerdo».
Por el momento, se desconoce si los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, viajarán en breve a Kiev, como era la esperanza de las autoridades ucranianas.
Éste es el cuarto alto el fuego desde el comienzo de la guerra entre rusos y ucranianos, cuyas negociaciones de paz con mediación de Estados Unidos están estancadas desde mediados de febrero. /EFE
La noticia no descansa y nosotros tampoco
