
El régimen de Irán lanzó este jueves diez andanadas de misiles contra Israel en menos de doce horas, que causaron daños materiales y heridos leves en una jornada que dejó un muerto por un ataque con un proyectil de la milicia chíi libanesa de Hezbolá al norte del territorio israelí.
Este jueves se registraron más oleadas de misiles iraníes de lo que venía siendo habitual en los últimos días, todas menos una dirigidas a la región de Tel Aviv y el centro, algunas también a Jerusalén y una a la ciudad costera norteña de Haifa.
Las alarmas sonaron una decena de veces entre las 6.50 hora local (4.50 GMT) y las 17.45 (15.45 GMT), sin que estos proyectiles iraníes dejaran víctimas mortales.
Desde las 19.00 hora local de este miércoles, el servicio de emergencias Magen David Adom (MDA) registró un fallecido, un herido grave y 22 leves en todo el país. También se produjeron a causa de las andanadas de este jueves daños en algunos edificios y carreteras, pero no se reportó ninguna caída directa de misiles iraníes.
Sí impactó un proyectil proveniente del Líbano en la localidad costera de Nahariya, ubicada junto a la frontera con el país vecino.
El cohete cayó sobre las 16.00 hora local encima de tres coches aparcados junto a un edificio y mató a un hombre de unos 30 años que estaba dentro de él, hiriendo también de gravedad a otro hombre de 50 años, informaron los servicios de emergencias.
Se trata del segundo muerto por un proyectil de Hezbolá desde que este grupo atacó Israel el 2 de marzo en respuesta a la ofensiva en Irán, tras lo que el Ejército israelí lanzó una ofensiva por aire y por tierra que ha dejado más de mil muertos en el Líbano y cientos de miles de desplazados de su zona sur.
Hasta el momento, en Israel se han producido un total de 18 muertos por misiles iraníes y proyectiles de Hizbulá. A ellos hay que sumarle cuatro mujeres que murieron en el territorio palestino de Cisjordania por un misil de racimo israelí.
El Ejército calcula que Irán ha lanzado más de 400 misiles contra su territorio, con una tasa de intercepción que ronda el 90 %.
La censura militar israelí no permite difundir información sobre impactos en infraestructuras críticas o militares alegando motivos de seguridad, por lo que puede haber caídas de misiles que no se reporten.
Con información de EFE
