Los venezolanos que actualmente tratan de regularizar su situación en los Estados Unidos deben tener presente ante todo que, para evitar ser repatriados, deben asesorarse con personas bien capacitada en conocimientos y en el plano legal. El otro elemento clave es manejarse con la verdad a la hora de presentar sus recaudos al organismo competente.
Existen varias opciones, pero la mejor sin duda es la visa profesional, la cual se ha convertido en una puerta importante para muchos venezolanos que buscan estabilidad y oportunidades en Estados Unidos. Esta vía migratoria incluye opciones como la *H-1B*, para profesionales contratados por empresas estadounidenses, y la *EB-2*, pensada para personas con grado avanzado o habilidades excepcionales. Dentro de EB-2 existe la *exención por Interés Nacional (NIW)*, que permite solicitar la residencia sin necesidad de una oferta laboral, si el proyecto del solicitante demuestra un beneficio claro para EE.UU.
¿Por qué son relevantes para los venezolanos?
En los últimos años la diáspora de Venezuela ha mostrado niveles educativos altos y una fuerte presencia en la fuerza laboral, lo que los hace competitivos para estas categorías. Por ejemplo, aproximadamente *el 48 %* de los venezolanos mayores de 25 años tiene título universitario o superior —una proporción notable frente a otros grupos—, lo que facilita el acceso a empleos que requieren formación especializada.
La H-1B ofrece la ventaja de permitir a profesionales trabajar legalmente en empleos técnicos o especializados (ingeniería, tecnologías de la información, salud, finanzas, etc.), con estancias iniciales de hasta *3 años* y la posibilidad de prórroga; además admite la llamada “intención dual”, es decir, permite tramitar al mismo tiempo la residencia permanente. Por su parte, la EB-2 —y en particular la *NIW*— es una vía de mayor permanencia, pues al aprobarse, otorga acceso a la “Green card” y permite que el cónyuge y los hijos menores también obtengan residencia.
Los mecanismos antes descritos no solo ofrecen seguridad migratoria, sino efectos prácticos: mejor acceso a empleos formales, protección laboral, posibilidad de estabilidad familiar y mayores opciones para desarrollar proyectos con impacto social o económico. Además, en contextos donde permisos temporales como el TPS pueden cambiar, buscar opciones que permitan mayor tranquilidad y que conduzcan a una residencia permanente. En otras palabras, se traduce en una estrategia de largo plazo. En enero de 2025, por ejemplo, había alrededor de *607.000* venezolanos protegidos por TPS, lo que subraya la importancia de encontrar soluciones migratorias más estables.
En términos de regularización, cifras del año fiscal 2023 muestran que cerca de *18.400* venezolanos obtuvieron residencia permanente, lo que refleja la existencia de caminos efectivos aunque competitivos. A su vez, la alta participación laboral —aproximadamente *75 %* de los mayores de 16 años— indica que muchos venezolanos ya están integrados al mercado y podrían recibir ofertas o desarrollar proyectos que respalden luego una petición EB-2 o una contratación H-1B.
¿Qué deben considerar los interesados? Primero, evaluar si su formación y experiencia encajan en puestos especializados o si su proyecto profesional puede ser presentado como de interés nacional para los Estados Unidos. Segundo, preparar documentación que pruebe títulos, experiencia, logros y el impacto esperado del trabajo. Tercero, considerar asesoría migratoria profesional para elegir la ruta correcta (H-1B, EB-2 con o sin NIW u otras alternativas) y para manejar tiempos, requisitos y pruebas.
En resumen: la visa profesional ofrece a muchos venezolanos una opción real hacia la estabilidad en Estados Unidos —con la posibilidad de trabajo legal, acceso a la residencia permanente y reunificación familiar— y resulta especialmente pertinente dada la alta formación académica de los venezolanos y su participación laboral en la comunidad. Para quienes lo planifiquen con documentación sólida y acompañamiento legal, podrían tener acceso a la vía más efectiva para transformar una trayectoria temporal en un proyecto de vida estable y con impacto. En concreto, es la carta que deben tener y jugar los venezolanos en la baraja de las opciones para regularizar su estatus en los EE.UU.
Rafael Veloz García.
Ex Pdte. de la Federación Interamericana de Abogados, FIA. Presidente de la Confederación de Profesionales de Venezuela, CONFEPUV.