
John Bolton, en siete años, pasó de ser una figura central en el equipo de política exterior del presidente Donald Trump a ser uno de sus críticos.
Por NY Times
La relación deteriorada entre Trump y Bolton, su exasesor de seguridad nacional, dio un nuevo giro el viernes, cuando unos agentes del FBI registraron la casa de Bolton en Maryland y su despacho en Washington.
La investigación trata de determinar si compartió o poseyó ilegalmente información clasificada, según dos personas familiarizadas con el caso que hablaron bajo condición de anonimato para describirlo.
Las inspecciones del FBI se produjeron solo unos días después de que Trump atacara a Bolton por sus críticas al enfoque del presidente sobre Rusia.
Ha trabajado para cuatro presidentes
Bolton, asesor de varios presidentes y defensor desde hace tiempo de la acción militar en el extranjero, es uno de los halcones —político que respalda la mano dura— más abiertos del Partido Republicano. Como abogado, Bolton trabajó en las gestiones de Ronald Reagan, George Bush y George W. Bush, y llegó a ser embajador ante las Naciones Unidas, antes de unirse al gabinete de Trump en su primer mandato. Bolton es un firme partidario de la guerra de Irak.
Bolton fue destituido en septiembre de 2019, solo 17 meses después de haber sido designado para ser el tercer asesor de seguridad nacional de Trump, en medio de disputas importantes sobre cómo abordar retos de política exterior como Irán, Corea del Norte y Afganistán. Trump y Bolton también discreparon sobre la naturaleza de la destitución de este último. El presidente dijo que había despedido a su asesor; Bolton dijo que él había dimitido.
Se ha convertido en un crítico declarado de Trump
Tras abandonar el gobierno, Bolton pronto se convirtió en uno de los principales antagonistas de Trump dentro de su propio partido.
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