
Este domingo 12 de abril, los zulianos no solo vivirán una procesión, serán testigos del reencuentro de más de 140.000 almas que, bajo el sol marabino, transformarán el cansancio en una oración compartida.
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En sus 29 años de historia, esta tradición regala un motivo más para sonreír: la visita histórica de la Virgen de Betania, que llega desde su santuario para recordar que la reconciliación es el camino hacia la paz que tanto anhelan los venezolanos.
?El recorrido este año será de 4,5 kilómetros y comenzará a las 2:00 pm con la Hora Santa frente a la Iglesia de La Consolación.
José Luis Matheus, presidente de la Fundación María Camino a Jesús, junto a autoridades locales, ha confirmado un despliegue sin precedentes para garantizar la seguridad y el bienestar de los asistentes ante las altas temperaturas de la ciudad.
Detalló que el viernes 10 de abril a las 6:00 pm en la Plaza de la República, recibirán juntos a la Virgen de Betania. El sábado en el Terreno de Grano de Oro se realizará la «Noche de Misericordia», donde la música y la adoración ayudarán a silenciar el ruido del mundo para escuchar a Dios en oración, comentaron los organizadores.
A las 3:00 pm, el mar de gente inundará la avenida Bella Vista y 5 de Julio, uniendo las voces en oración hasta llegar a la gran Eucaristía en el sector Grano de Oro a las 5:30 pm, que será presidida por monseñor José Luis Azuaje.
El organizador de la actividad religiosa dijo que han dispuesto los «Oasis de Misericordia», que son seis puntos de hidratación y auxilio médico atendidos por voluntarios de 22 colegios y organismos de seguridad.
A esto se le suman mas de 700 funcionarios que se desplegarán por el recorrido para brindar atención. ?»No olvides alimentarte bien antes de salir y llevar ropa cómoda. Queremos que tu única preocupación sea vivir la alegría de la fe», dijo Matheus.
?El comité invitó a la ciudadanía a asistir con la familia, traer sus peticiones y, sobre todo, ir cargado de esperanza.
«Este domingo caminemos por Venezuela, por nuestros hogares y por ese abrazo de Dios que siempre nos espera. ¡Jesús, en Ti confiamos!», dijo.
