
Diversas personas buscan alternativas naturales para aliviar molestias digestivas, y el té de jengibre se destaca como una de las infusiones más valoradas por su eficacia y simplicidad. Esta bebida tradicional se ha convertido en la elección preferida para quienes desean combatir el malestar estomacal de manera natural, gracias a su capacidad para favorecer el equilibrio digestivo y ofrecer alivio ante síntomas como náuseas, hinchazón o sensación de pesadez, según reportó Real Simple.
Por infobae.com
El origen de estas molestias suele relacionarse con desequilibrios en el sistema digestivo, provocados por factores como sensibilidades alimentarias, estrés, alteraciones en la microbiota intestinal o hábitos alimentarios poco saludables, por ejemplo, la ingesta excesiva asociada a emociones negativas.
Estos factores pueden provocar síntomas como náuseas, hinchazón, calambres, gases o una sensación persistente de incomodidad. La inflamación también figura entre las principales causas, ya que irrumpe en el revestimiento intestinal, complica la digestión y favorece una mayor sensibilidad a los alimentos.
Beneficios del té de jengibre para la digestión
La raíz de jengibre contiene compuestos activos que han sido ampliamente estudiados por sus efectos positivos sobre el aparato digestivo. El principal es el gingerol, presente en especial en el jengibre fresco. Este bioactivo favorece la relajación del tracto gastrointestinal, disminuye la inflamación y mejora el tránsito de alimentos y gases, aliviando síntomas como las náuseas y los cólicos.
El jengibre también aporta shogaol y zingerona, sustancias que actúan sobre los receptores de serotonina del intestino y el cerebro, ayudando a controlar el reflejo nauseoso y promoviendo la relajación de los músculos digestivos.
Una revisión sistemática en la revista Nutrients evaluó varios ensayos clínicos en los que se comprobó que el consumo de jengibre reduce significativamente la gravedad de las náuseas y mejora el confort digestivo en personas con dispepsia, náuseas de diferentes causas y trastornos funcionales digestivos.
Los autores destacan que estos efectos se relacionan principalmente con la presencia de compuestos fenólicos, como el gingerol, responsables tanto de las propiedades antieméticas —es decir, capaces de frenar los episodios de náusea y vómitos— como de su efecto antiinflamatorio y antioxidante.
Se ha demostrado, por ejemplo, que el jengibre es eficaz contra la dispepsia funcional (indigestión crónica sin causa aparente), las náuseas resultantes del embarazo, la quimioterapia y el posoperatorio, e incluso puede acelerar el vaciado gástrico, lo que se traduce en una menor sensación de pesadez y más confort intestinal. Algunas investigaciones sugieren además que el jengibre podría contribuir a una microbiota intestinal más saludable, aunque esta relación requiere de más estudios en profundidad.
El método de preparación influye en la concentración de los compuestos activos. Los tés elaborados a partir de raíz fresca contienen mayor cantidad de gingerol y suelen resultar más efectivos para quienes buscan un alivio potente y rápido. Los productos comerciales de calidad conservan los beneficios del jengibre, aunque su concentración puede variar.
Es preferible seleccionar infusiones cuyo primer o único ingrediente sea la raíz de jengibre y evitar opciones con azúcares añadidos, edulcorantes o saborizantes artificiales, los cuales pueden incidir negativamente en la digestión.
Para leer la nota completa pulse Aquí