Por más de un cuarto de siglo, el chavismo, con su maquinaria de opresión, corrupción y saqueo, redujo a escombros a Venezuela, un país que alguna vez fue sinónimo de prosperidad y esperanza.
Por Omar González Moreno
Nos robaron la libertad, la estabilidad y los sueños, pero no pudieron arrancarnos la determinación.
Hoy, los venezolanos estamos listos para tomar las riendas de nuestro destino y comenzar la titánica pero gloriosa tarea de reconstruir nuestra nación.
Este es nuestro momento, y lo afirmamos con una convicción inquebrantable.
Han sido años de preparación, de resistencia y de lucha incansable.
Cada protesta, cada lágrima, cada prisión, cada exilio forzado, cada noche sin luz ni comida, ha forjado en nosotros una voluntad de acero.
No somos los mismos de hace dos décadas. Somos un pueblo que ha aprendido en la adversidad, que ha madurado en el dolor y que ahora se alza con una claridad de propósito que no admite dudas.
Estamos listos, porque hemos entendido que la libertad no se mendiga, se conquista.
En este momento histórico, todos los vectores, internos y externos, convergen en una sola dirección, con la estrategia liderada por María Corina Machado.
Su visión, su valentía y su compromiso inquebrantable con la verdad y la justicia han encendido una chispa que hoy es un incendio de esperanza.
María Corina no solo representa una líder; encarna la voz de millones que se niegan a seguir viviendo de rodillas.
Su estrategia es nuestra estrategia: un plan claro, firme y audaz para desmantelar las estructuras del régimen y construir un país donde la libertad, la prosperidad y la justicia sean la norma, no la excepción.
El mundo nos observa y ahora actúa decididamente en favor de nuestra causa.
La comunidad internacional, los aliados que hemos ganado con nuestra lucha, los venezolanos en la diáspora que nunca han dejado de soñar con el regreso; todos están alineados con nuestra lucha por.la libertad.
Pero la fuerza más poderosa está aquí, en cada venezolano que se levanta cada día con la certeza de que el cambio no es una utopía, sino una realidad que estamos a punto de alcanzar.
Somos un pueblo unido, no por la desesperación, sino por la esperanza; no por el miedo, sino por el coraje.
El chavismo creyó que podría doblegarnos, que la miseria nos haría rendirnos, que el exilio nos fragmentaría.
Se equivocaron. Cada una de sus afrentas solo ha fortalecido nuestra resolución.
Hoy, Venezuela no es solo un país herido; es una nación que late con la energía de un pueblo dispuesto a todo por su libertad.
No pedimos permiso para tomar el poder que legítimamente nos pertenece.
No negociamos nuestra dignidad. No retrocedemos.
Este es el mejor momento. Lo sentimos en el aire, lo vemos en las calles, lo gritamos en cada rincón del país y más allá de sus fronteras.
Con María Corina Machado al frente, con la unidad de todos los venezolanos y con la fuerza de nuestra historia, estamos listos para reconstruir Venezuela.
No será fácil, pero será nuestro. Porque este país no pertenece a los tiranos narcoterroristas, sino a los soñadores, a los luchadores, a los que nunca se rindieron.
¡Venezuela, el momento es ahora! Tomemos el poder, reconstruyamos nuestra patria y demostremos al mundo que somos mucho más que nuestras heridas.
Somos la Venezuela libre, próspera y digna que está a punto de nacer.