El mazo de extradiciones de narcotraficantes de México a Estados Unidos deja ver cuáles son las prioridades de la Administración de Donald Trump cuando se miran los nombres de los criminales al detalle. De los 26 nuevos capos entregados el martes por el Gobierno de Claudia Sheinbaum, al menos 11 están vinculados al Cartel de Sinaloa o a alguna de las facciones en pugna por la herencia de su fundador, Joaquín El Chapo Guzmán: Los Chapitos y La Mayiza. Washington ha puesto en el centro de la diana al Cartel de Sinaloa por ser el principal productor y contrabandista de fentanilo en su territorio, en medio de la epidemia de adicción que mata a decenas de miles de estadounidenses cada año. El resto de los extraditados se conforma por algunos cabecillas del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Zetas, La Familia y los Arellano Félix. El Departamento de Justicia de EE UU se ha comprometido a que no pedirá la pena de muerte para ninguno de los 26 criminales, y en cambio sí la cadena perpetua. Este nuevo envío de personajes ligados al narco, el segundo desde febrero, ocurre luego de que Trump firmó una orden que faculta al Ejército de EE UU a efectuar operaciones contra el narco más allá de sus fronteras, que despertó el temor de una transgresión a la soberanía de México.
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