
Una mujer y su hijo fueron a una heladería en Palm Bay, Florida, Estados Unidos, y pidieron sus sabores de helado favoritos. Brandy Buckley eligió un cono de crema de mantequilla con nueces pecán, disfrutó de varios bocados, y de repente, cuando estaba esperando para cruzar en un semáforo miró con detenimiento su cucurucho y vio lo que parecía ser un clavo.
Por: Clarín
Al hurgar mientras la crema se derretía, vio que estaba en lo cierto: era un clavo. Le sacó una foto que mucho después sería considerada evidencia visual en el juicio, le dijo a su hijo que no comiera el suyo.
Afortunadamente el helado del niño no era del mismo gusto, no tenía nada extraño a la vista y no sufrió ningún daño en su salud. Ella, en cambio, había tragado varios pedazos «crocantes» antes de darse cuenta de la pieza metálica y creyó que eran los frutos secos caramelizados.
«Cuando tragué sentí que algo se me quedó atascado en la garganta por un momento, pero nunca pensé que fuera un clavo; creí que eran las nueces, que me atragantado con una nuez pecán», indicó la mujer en diálogo con el noticiero local Wesh2.
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