
Centro Democrático
El asesinato del senador y precandidato presidencial colombiano Miguel Uribe Turbay sigue sin tener un responsable conocido. Más de dos meses después de haber sido abaleado en un mitin electoral, tras una docena de intervenciones quirúrgicas y casi 10 semanas en cuidados intensivos, el político murió en la madrugada de este lunes. En ese tiempo, las autoridades han avanzado rápidamente en identificar y detener al sicario que le disparó y a la red que le prestó apoyo directo, pero aún no aclara quiénes habrían decidido asesinar al político de oposición.
Por: El País
En su mensaje de condolencias, el presidente Gustavo Petro ha dejado clara esa falta de certeza. “Sus causas, aún en averiguación, marcan por ahora, un camino muy diferente al que inicialmente y de manera prejuiciada, se insinuó. La investigación debe profundizarse” ha escrito en X, su canal de comunicación predilecto, en la mañana de este lunes. En más de una ocasión ha llegado a pedir la cooperación internacional en las pesquisas.
Las primeras pruebas balísticas mostraron que los proyectiles disparados fueron modificados con una cubierta de bronce y latón para ser más letales. También que la pistola Glock calibre 9 milímetros utilizada en el ataque fue intervenida para que disparara en ráfaga, con el propósito de causar una muerte inmediata. Muy pronto se logró determinar que el arma fue comprada el 6 de agosto de 2020 en Arizona, Estados Unidos.
Una de las certezas del ataque, perpetrado el sábado 7 de junio en Bogotá, es que el joven sicario que disparó es apenas el autor material. Capturado minutos después del atentado, el adolescente prometió dar los nombres de quienes lo habían contratado. “Fue el man de la olla”, exclamó, en referencia a un expendio de drogas. Las grabaciones de ese día muestran que al menos tres cómplices le ayudaron en los momentos previos.
Desde entonces, seis personas han sido capturadas, todas involucradas en la logística y coordinación del atentado, y algunas con conexiones en el departamento de Caquetá, a unos 500 kilómetros al sur de la capital. Entre los capturados está Élder José Arteaga, alias El Costeño, señalado como el principal enlace entre los autores materiales y los intelectuales. El organigrama de los implicados se ha ido ampliando, y las autoridades han logrado trazar una línea de tiempo y el rol de cada uno en la operación para asesinar a Uribe, aunque aún no tienen claridad sobre los responsables finales. El general Carlos Fernando Triana, el director de la Policía Nacional, ha mencionado que siguen pendientes al menos dos capturas de personas involucradas en la logística.
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