
Un niño ciudadano estadounidense de 4 años fue deportado a Honduras junto a su madre y su hermana, en medio de un proceso en el que el menor —diagnosticado con cáncer de riñón en etapa IV— no recibió, según una demanda federal, las garantías necesarias para su continuidad médica y su derecho a asistencia legal. La denuncia, presentada en el Distrito Medio de Luisiana el pasado 31 de julio, señala que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ejecutó la deportación en abril de 2025 sin notificaciones previas suficientes, sin proporcionar contacto con abogados ni permitir la organización de cuidados médicos alternativos para el menor, quien dependía de tratamiento oncológico especializado en Nueva Orleans.
Por Infobae
De acuerdo con los documentos judiciales, la familia, identificada mediante seudónimos como “Romeo” (el niño), “Ruby” (la hermana de 7 años) y “Rosario” (la madre de 25 años), sufrió la deportación tras ser detenidos durante un control rutinario de ICE. La demanda sostiene que ninguno de los tres —Romeo y Ruby nacieron en Luisiana— había recibido información suficiente sobre el proceso ni sobre la posibilidad de permanecer en Estados Unidos bajo la custodia de familiares, especialmente crítica en el caso del niño enfermo.
“El resultado directo de la actuación ilegal de ICE es que Romeo se vio privado de la continuidad imprescindible en su tratamiento médico y se enfrentó a riesgos de salud graves debido a la imposibilidad de acceder a atención de urgencia especializada y a la atención oncológica de rutina disponible en los Estados Unidos”, expusieron los abogados de la familia en la demanda, citados por Newsweek.
La familia denuncia falta de información, asesoría legal y cuidados médicos durante el proceso
El relato de la familia, recogido en la demanda interpuesta por el National Immigration Project, Gibson Dunn, Most & Associates y Ware Immigration, detalla que la detención y deportación se llevaron a cabo bajo condiciones de incomunicación y presión. Rosario, según el escrito, no fue informada de que su abogado intentaba contactarla ni del intento de su esposo de solicitar la custodia de la hija estadounidense.
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