
En Estados Unidos, el nombre de Nicholas Rossi ha sido sinónimo de misterio y escándalo durante años. Acusado de violación, decidió huir y fingir su propia muerte, un plan que incluyó la publicación de un obituario y una supuesta enfermedad terminal. Sin embargo, su historia dio un giro cuando fue localizado en Escocia, reconocido por el personal de un hospital gracias a sus tatuajes y a una alerta internacional de Interpol.
Por Gizmodo
Este miércoles, un jurado del condado de Salt Lake lo declaró culpable de una violación cometida en 2008 contra una exnovia. El juicio, que duró tres días, incluyó el testimonio de la víctima y sus padres, y terminó con Rossi negándose a declarar en su defensa.
El alcance de las acusaciones
Rossi, cuyo verdadero nombre es Nicholas Alahverdian, enfrenta dos procesos en Utah: el actual, por la agresión sexual a una mujer que entonces se recuperaba de una lesión cerebral, y otro que comenzará en septiembre por un caso distinto de violación.
Según la fiscalía, Rossi aprovechó la vulnerabilidad de su pareja para manipularla económicamente y ejercer control sobre ella. La relación, breve pero intensa, pasó del compromiso a la violencia sexual en pocas semanas. La víctima relató que, tras ser atacada, decidió no acudir a la policía por miedo y por las presiones familiares. No fue hasta una década después, al verlo en las noticias, que decidió denunciarlo.
La condena por violación en primer grado en Utah conlleva una pena mínima de cinco años de prisión, que puede llegar a ser de por vida. La sentencia se conocerá el 20 de octubre.
Lea más en Gizmodo