
La muerte de Eric Dane a los 53 años ha vuelto a poner el foco sobre una enfermedad devastadora y todavía sin cura: la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). El actor, recordado por millones de espectadores como el carismático doctor Mark Sloan, anunció su diagnóstico en 2025. Menos de un año después, su cuerpo ya no respondía.
Por larazon.es
“Mi lado derecho ha dejado de funcionar por completo. Tengo un brazo funcional, el izquierdo”, confesó el verano pasado. En diciembre reconocía que no tenía “motivos para estar de buen humor en ningún momento”. Aun así, insistía: “No creo que este sea el final de mi historia”.
Su testimonio, crudo y valiente, ha despertado una pregunta inevitable: ¿cuáles son los primeros síntomas de la ELA y cómo empieza realmente esta enfermedad?
Qué es la ELA y por qué es tan agresiva
La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas motoras, las células nerviosas encargadas de controlar los movimientos voluntarios. Cuando estas neuronas mueren, los músculos dejan de recibir órdenes y se debilitan progresivamente hasta atrofiarse.
Con el tiempo, la enfermedad afecta a funciones esenciales como caminar, hablar, tragar e incluso respirar. En España se diagnostican alrededor de 900 nuevos casos cada año y se calcula que unas 4.000 personas conviven actualmente con ella.
Los primeros síntomas de la ELA: señales que pueden pasar desapercibidas
La ELA no suele comenzar de forma brusca. Sus primeros síntomas pueden ser sutiles y confundirse con torpeza, problemas musculares comunes o lesiones pasajeras.
Estas son las señales iniciales más frecuentes:
1. Debilidad en una mano o en un brazo
Es uno de los síntomas más habituales. La persona nota que pierde fuerza en una extremidad concreta. Puede costarle abrir un bote, sostener objetos o escribir con normalidad. En el caso de Eric Dane, la afectación comenzó en el lado derecho de su cuerpo, que terminó dejando de funcionar por completo en pocos meses.
2. Tropiezos frecuentes o dificultad al caminar
Cuando la enfermedad empieza en las piernas (forma espinal), pueden aparecer caídas inexplicables, sensación de arrastrar un pie o dificultad para subir escaleras.
3. Calambres y fasciculaciones
Pequeños espasmos musculares visibles bajo la piel —especialmente en brazos, piernas o lengua— son otro signo precoz. No siempre indican ELA, pero cuando se acompañan de debilidad progresiva deben estudiarse.
4. Problemas al hablar o tragar
En algunos casos, la enfermedad debuta con dificultad para articular palabras, voz nasal o sensación de atragantamiento frecuente. Es la llamada forma bulbar.
Cómo evoluciona la enfermedad
La ELA es progresiva. Eso significa que los síntomas avanzan con el tiempo. Lo que empieza como una ligera pérdida de fuerza puede convertirse en una parálisis más extensa. En fases más avanzadas, también aparecen problemas respiratorios y puede ser necesaria ventilación asistida.
Después de contar con un diagnóstico, la esperanza de vida media suele situarse entre tres y cinco años, aunque hay grandes diferencias individuales. Algunos pacientes superan esa media durante mucho más tiempo.
Los avances en este campo se sitúan principalmente en el uso de nuevas tecnologías para el diagnóstico temprano, las terapias con de células madre y biológicas, así como nuevos fármacos neuroprotectores.
Durante su enfermedad, Eric Dane se convirtió en un firme defensor de la concienciación y la investigación. “¿Cómo puedo ayudar? ¿Cómo puedo ser útil?”, decía cuando decidió hacer público su diagnóstico.
La ELA sigue siendo una de las enfermedades neurológicas más duras y complejas. Reconocer sus primeros síntomas no siempre cambia el desenlace, pero sí puede permitir un diagnóstico más temprano, acceso a tratamientos y planificación de cuidados.
Murió Eric Dane, actor de Grey’s Anatomy, tras luchar contra la esclerosis lateral amiotrófica
