La principal herramienta de trabajo de Alejandra Sanvicente es una barspoon que, aunque parece una cucharita alargada con espirales cualquiera, para ella es la batuta con la que dirige una orquesta de aromas, sabores y sensaciones. Aleja, como se presenta a sí misma, es ronmelier y bartender, y cuando agarra ese utensilio esencial en el mundo de la coctelería hace parecer que es una extensión de su mano.
“Hay una especie de conexión entre la barspoon y yo”, dice Aleja con determinación. Ella siempre viste con blazer (chaqueta de vestir) y al momento de comenzar una cata de ron o de pararse detrás de una barra suele estirar las solapas de la chaqueta con fuerza y susurrar: “llegué”.

Desde 2015 Aleja se ha especializado en el área de los rones . “Así como un sommelier es experto en el vino, nosotros somos del ron”. Pasó de curso en curso hasta que rápidamente llegó al Torneo Mundial de Diplomático, que se hacía en Venezuela, quedando en el segundo lugar en la fase de nacionales. “El gran premio (primer lugar) era competir con ese campeón mundial y representar al país”. De los más de 30 participantes en esa fase, solo había dos mujeres.
“En aquel momento había gente de cualquier edad y, por supuesto, muchos hombres. El compañerismo que tuvimos con los muchachos fue extraordinario. Ninguno de ellos nos hizo sentir que estábamos fuera de lugar”, recuerda Aleja, mientras habla en el tea bar Hachi de Las Mercedes (Caracas).

Su primer encuentro con el mundo de la coctelería ocurrió cuando vio a un sommelier dirigir una cata de cervezas. “En ese momento me dije: yo quiero hacer lo que esa persona está haciendo, descubrir todo lo que hay detrás de un producto”. En esa época, cuando Aleja estudiaba Ingeniería Civil, su camino se inclinó hacia el ron, una bebida destilada que representa a Venezuela internacionalmente.
Santa Teresa, Diplomático, Cacique, Carúpano, e incluso nuevas marcas que incursionan en el mercado venezolano como lo es Tawala, son algunos nombres que con los años han destacado en el mercado del ron por su calidad.
“Si hay algo que nos define a nosotros los venezolanos es el calor, el Caribe y, por supuesto, el sol. Esas tres cosas se reflejan en el ron. Esa conexión entre el calor y lo mágico puede ir desde un coctel muy seco a tomarlo neat (puro); o de repente incluso agregarle algunos toques a través de un mixer o de frutas. Eso hace que para nosotros sea un recuerdo básico con la conexión del vivir, el sentir y el disfrutar”, reflexiona.
Aleja habla del ron como si fuese su vida misma, lo conoce como si de su propia biografía se tratara. Sus sentidos están habituados para identificar la esencia de cada botella y descifrar su historia con solo los aromas, cuerpo y sabores.
Su historia personal y esencia van de la mano del ron, tanto así que no pudo evitar quebrarse con una pregunta específica:
—Si pudieras invitar a cualquier persona (viva o muerta) a compartir un trago de ron contigo, ¿quién sería y por qué?
William Báez, el artista de la barra
Ron venezolano, un toque de café, un poco de naranja, jarabe de canela y una especia secreta del bartender. Lo agita, sirve en un vaso corto con una piedra de hielo, decorado con una rodaja de naranja deshidratada y canela para aromatizar. Lo sirve junto a una taza de café expreso. Este coctel de autor de William Báez se llama “Noche tradicional”.

“’Noche tradicional’ produce en el cliente esa sensación de familiaridad, de casa”. Pero William también se adapta a los gustos de sus clientes, que suelen pedir cocteles más clásicos, pero con ron:
Old Fashioned: ron venezolano, jarabe de azúcar, amargo de angostura, licor de naranja.
Ron Sour (variante del Whisky Sour): ron, limón, azúcar y clara de huevo para la espuma.
“Me siento como un artista al crear los cocteles con ron o con cualquier otro destilado. Servirlo y dar una parte de tu creación al consumidor es una experiencia única”, comenta desde San Luis Cigars, donde el aroma a puros nicaragüenses, dominicanos y cubanos se mezcla con el sabor de sus cocteles con ron venezolano.

El ron venezolano se produce en su mayoría a partir de melaza, un derivado de la caña de azúcar. A diferencia de la empleada en otros países, la melaza venezolana presenta un mayor nivel de azúcar, lo que aporta un carácter distintivo a sus rones. Este método de elaboración, sumado a un envejecimiento mínimo de dos años en barricas y a estrictas normativas, ha permitido que el ron de Venezuela cuente con la denominación de origen controlada (DOC) desde el año 2003.
“Lo que diferencia nuestros rones venezolanos a otros internacionalmente es esa esencia de nuestro aire, nuestras playas, nuestras tierras, nuestra denominación de origen: como el tequila en México, como el champán en Francia. Así como el habano cubano, que es muy diferente a otros puros. Y eso es lo que complementa nuestro añejamiento del ron”, agregó William.

Aunque en algún momento a William le costó convencer a un cliente extranjero, que siempre pedía vodka y ginebra, para que probara el ron. “Le dije la frase clásica: ‘si no te gusta, lo pago yo’”, solo necesitó de un sorbo para que se enamorara de este destilado venezolano. Le dio a degustar ron Barrica 120, medalla de plata en el London Competitions 2021, y desde entonces su cliente dejó de pedir vodka y ginebra.
Ahora solo pide ron venezolano.
Aleja y el sueño que no cree poder cumplir
Aleja Sanvicente pide disculpas, se levanta del asiento desde donde habla y aguarda varios minutos a un lado de la barra del tea bar Hachi de Las Mercedes.
Vuelve a su lugar, desde donde venía conversando sobre su pasión, el ron. Se repone con la altivez que la caracteriza, estira las solapas del blazer con fuerza y responde la pregunta que no había podido responder hace minutos.
—El día de hoy, en este preciso momento, si tuviera que elegir con quién beber un trago de ron y disfrutar de la historia y de todas las emociones que hay en una copa, lo haría con mis dos hermanos, que tienen más de 5 años viviendo en el exterior. Con ellos bebería y brindaría.

La música de fondo del tea bar se confunde con la voz de Aleja mientras recuerda a sus hermanos con nostalgia, que emigraron, y de vez en cuando cuenta cosas de su niñez, su familia.
Habla de su papá, quien es marinero mercante. Dice, en pasado, que antes soñaba con trabajar en la barra de un crucero, aunque cree que ya es muy tarde para cumplir su deseo. “Ya creo que se me va a ser difícil, ese era mi sueño más bonito, poder estar en un crucero y cada siete días tener esa experiencia”.
Ella atesora el tiempo vivido, como el tiempo que dura ese destilado transparente en barricas y que luego, después de varios años, pasa llamarse ron, ron venezolano: ya sea de oriente, occidente o el centro del país, cada botella esconderá un secreto o tradición que se convertirá anécdota. “Cada uno tiene sus propios sabores y aromas que, aunque sea la misma materia prima, van a ser diferentes”.

La tierra donde nace, el aire, el mar y la materia prima hacen distinto el ron venezolano de otros y es lo que ha hecho que ese sabor venezolano sea anhelado en el exterior y aunque un extranjero nunca haya pisado territorio venezolano, se queda con ese nosequé, esa sensación de haber conocido una tierra sin saberlo, como cuando un lector se siente parte de la historia al leer una página de un libro.
“El público venezolano y los que hacen vida dentro del mercado del ron han comprendido que hay dos segmentos importantes: el que está afuera, que quiere ver e interpretar a este país a través de su oro líquido, y los que estamos adentro, que cada día descubrimos marcas nuevas que van saliendo al mercado y que vemos que lo hacen bien”, mencionó Aleja.
-Cuba Libre: ron oscuro, Coca-Cola, limón, hielo.
-Daiquiri: ron blanco, limón, azúcar, hielo.
-Mojito: ron blanco, yerbabuena, soda, hielo picado, azúcar.
Aleja comenta que esos son los tres cocteles básicos que normalmente se elaboran con Ron. Sin embargo, con el tiempo los tragos con ron venezolano han evolucionado con muchas más combinaciones, hasta hacerse más elegantes.

“Quizás no es tan inusual para quienes estamos en el gremio, pero combinar ron y a veces té, ya sea verde o negro, tiene una amalgama sensacional para poder transitar sin competir entre ellos. Cada uno le aporta sabores y aromas que, o hacen más complejo el sabor o por el contrario, termina de redondear esa forma. Mi coctelería más inusual es la que conlleva té, ron y sus ingredientes”.
Embajadores del ron venezolano
Quizás William Báez y Aleja Sanvicente no se conozcan, o tal vez sí hayan coincidido. Quizás la filosofía de uno no se parezca a la del otro. Quizás tienen formas distintas de hacer las cosas, pero algo es cierto: de alguna manera están unidos, sin saberlo, por lo que les apasiona a ambos.

“Desde mi experiencia, la persona que quiera conocer más de ron venezolano, le recomiendo más que todo que prueben diferentes tipos de rones, que lo estudien, que averigüen, que lean, que si están en la casa los prueben, que hagan catas, que visiten, que se involucren más o más”. William Báez

“Para mí el ron es definitivamente tradición, cultura, es historia, maestría. Al final siempre se requiere de un buen maestro que dirija una orquesta, y lo mismo sucede dentro del ron. Solo el maestro puede saber cuándo ese ron está listo o el tipo de barril. Una copa puede ser por felicidad, por un matrimonio, por una fiesta y un bautizo; y también puede ser por otros momentos no tan agradables, pero siempre va a haber una copa allí”. Aleja Sanvicente.
Es que al final ambos se complementan, la maestría de una ronmelier como Aleja en cada uno de los procesos del ron, solo cobra vida en las manos de un bartender como William al momento de dejar un recuerdo en esa botella que encapsula el mar, el aire y la tierra de una nación.
—
“Este artículo tiene únicamente fines informativos y no debe considerarse como un consejo o recomendación para ingerir bebidas alcohólicas. La ingesta de estas bebidas está sujeta a riesgos y debe realizarse con responsabilidad. No nos hacemos responsables de los resultados derivados del consumo de bebidas alcohólicas.”
Documentos y textos especializados:
«Everything rum lovers need to know about DOC in Venezuela». Nieves Rojas. 2022. Fuente
La entrada El ron venezolano entre la maestría de una ronmelier y el arte de un bartender se publicó primero en El Diario.