
Ismael “El Mayo” Zambada, el histórico líder del Cártel de Sinaloa y quien había mantenido sus operaciones criminales por más de 40 años, se declaró culpable ante la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York. El pasado 25 de agosto de 2025, el capo confesó haber liderado una empresa criminal continuada y conspiración para permitir el tráfico de drogas. Esto, al admitir que, durante más de medio siglo sobornó a policías, militares y políticos mexicanos para mantener su operación intacta.
Por infobae.com
Durante la audiencia, celebrada en la corte de Brooklyn y presidida por el juez Brian Cogan, “El Mayo” Zambada leyó un escrito en el que reconoció haber construido una extensa red criminal desde finales de los setenta:
“Durante 50 años he dirigido una gran organización”, declaró. Acto seguido, solicitó perdón por las vidas afectadas por el narcotráfico. Su abogado, Frank Pérez, aclaró que no existe un acuerdo de colaboración con las autoridades de Estados Unidos y que su cliente no revelará información sobre funcionarios mexicanos.
Por su parte, el fiscal interino en la zona de Nueva York, Joseph Nocella Jr., calificó la audiencia como histórica. Así mismo, agradeció el apoyo del gobierno de México, así como de agencias como el Buro Federal de Investigaciones (FBI en inglés), Departamento de Seguridad Nacional y la agencia para la Administración y Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés).
Las peticiones del gran capo del Cártel de Sinaloa: arrepentimientos y una bandera de paz
En medio de la controversia, otra de las partes del acuerdo de culpabilidad que Zambada firmó con las autoridades judiciales de la Unión Americana es una de las peticiones más interesantes después de su encuentro con la justicia.
En parte de dicho documento, revelado por el periodista Keegan Hamilton, se lee que el criminal, a través de su propia defensa legal, hizo evidente que le gustaría evitar más enfrentamientos sangrientos entre las dos facciones que mantienen la “narcoguerra” en la entidad: Los Mayos y Los Chapitos:
“Él hace un llamado al pueblo de Sinaloa para que mantenga la calma, ejerza moderación y evite la violencia. Nada se gana con el derramamiento de sangre; solo profundiza las heridas y prolonga el sufrimiento. Insta a su comunidad a que mire hacia la paz y la estabilidad para el futuro del estado.”