
Estados Unidos y Filipinas reafirmaron este martes en Manila sus lazos militares con el compromiso de ambas partes por aumentar el despliegue en el archipiélago asiático de misiles y sistemas no tripulados estadounidenses de última generación, en medio de tensiones con Pekín en el mar de China Meridional.
El trato se produce después de que esta semana hayan tenido lugar maniobras militares conjuntas entre Filipinas, EE. UU. y Australia en estas aguas, y de que China, que las reclama casi en su totalidad, haya realizado patrullas en la zona y acusado a Manila de elevar la tensión regional.
«Filipinas y EE. UU. celebraron su cuarto Diálogo Marítimo Bilateral en Manila (…). Ambas partes reafirmaron su postura de larga data en favor de la libertad de navegación y sobrevuelo, libre comercio y oportunidades económicas en el mar de China Meridional», según un comunicado conjunto compartido por la Embajada estadounidense en Manila tras las conversaciones.
Washington y Manila se comprometieron a, «en 2026, seguir trabajando para aumentar el despliegue de misiles y sistemas no tripulados de última generación de Estados Unidos en Filipinas», indica la versión del documento publicada por el Departamento de Guerra estadounidense, sin precisar qué tipo de tecnología será desplegada.
En abril de 2024, EE. UU. desplegó por primera vez misiles Typhon en el país asiático -en la isla septentrional de Luzón- como parte de ejercicios militares conjuntos entre las dos naciones, entre quejas de Pekín.
Desde la llegada al poder del presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. en 2022, Manila ha intensificado su cooperación en defensa con Estados Unidos, giro que ha coincidido con un aumento de los roces diplomáticos y militares con China por territorios en disputa en estas aguas.
El principal riesgo es que la región se convierta en escenario de un potencial conflicto entre Pekín y Washington, pues aunque EE. UU. no protagoniza ninguna disputa soberanista directa, tiene un pacto de defensa mutua con Filipinas desde 1951.
Pekín y Manila mantienen recurrentes fricciones por la presencia de buques y aeronaves chinas en zonas disputadas del mar de China Meridional, por donde transita cerca del 30 % del comercio marítimo mundial y que alberga importantes caladeros y potenciales reservas de hidrocarburos.
China reclama la soberanía de prácticamente la totalidad de estas aguas, postulado que choca con las reivindicaciones de Filipinas, Vietnam, Malasia y otros países ribereños.
El Ejército chino afirmó el martes que Filipinas ha «atraído a países de fuera de la región» para llevar a cabo «patrullas conjuntas» en la zona, lo que «tensa la situación» en el mar de China Meridional y «socava la paz y la estabilidad regional», según Pekín.
La Corte Permanente de Arbitraje de La Haya falló en 2016 a favor de Filipinas en una causa sobre varias de las zonas en disputa, una sentencia que China rechaza y no reconoce.
EFE
