
El chavismo pasó años vendiéndole al país el cuento del “antiimperialismo”, las cadenas contra el “imperio” y las consignas histéricas de “gringo go home”. Pero este sábado la “revolución” terminó viendo cómo aeronaves militares estadounidenses atravesaban Caracas, tropas del Comando Sur aterrizaban en la Embajada de EEUU y altos mandos norteamericanos operaban en la capital con el visto bueno del nuevo poder encabezado por Delcy Rodríguez.
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Sí, ocurrió en Caracas. No en Kabul. No en Bagdad. En Caracas.
Dos aeronaves MV-22B Osprey cruzaron el cielo caraqueño desde La Guaira y más de 20 efectivos estadounidenses acompañaban al jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, durante un operativo militar ejecutado dentro de la Embajada estadounidense.
La escena dejó completamente pulverizado el viejo relato antiimperialista que durante años sostuvo la propaganda chavista. Los mismos que denunciaban invasiones imaginarias y prometían enfrentar al “imperio” terminaron facilitando ejercicios tácticos del Pentágono en pleno corazón de Caracas.
Pero el asunto va mucho más allá del ridículo político. Lo ocurrido este sábado confirmó, una vez más, que Delcy y el nuevo chavismo ya no controlan realmente el país y operan bajo tutela directa de Washington.
Mientras el Comando Sur movía tropas, aeronaves y equipos militares sobre Caracas, Miraflores guardaba silencio absoluto. Ningún discurso incendiario. Ninguna amenaza soberanista. Ninguna cadena hablando del “imperio”. Solo autorización, coordinación y complacencia.
Por si faltaba algo más contundente, el propio Comando Sur confirmó que Donovan sostuvo reuniones con autoridades del régimen y reiteró el respaldo de Washington al plan de tres fases impulsado por Donald Trump para Venezuela.
En otras palabras: Delcy y el nuevo chavismo no solo perdieron el control político del país. También terminaron demostrando públicamente quién manda realmente hoy sobre Venezuela.
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