
Residentes de la parroquia La Unión, en el municipio Arismendi, estado Barinas, alzaron su voz de protesta ante la paralización de los trabajos del pozo acuífero local, una obra que representa la única esperanza de suministro para más de 3.000 personas que hoy cumplen 30 días en sequía total y cuatro años de crisis hídrica.
Por Lapatilla.com
?Minelva Zapata, vocera de los afectados, denunció presuntas maniobras políticas que estarían obstaculizando el flujo de recursos hacia la empresa Mafica, contratista encargada de la ejecución.
Según Zapata, sectores vinculados a la alcaldía del municipio y al concejal Armando Aponte, estarían ejerciendo presión para desplazar a la actual constructora en favor de intereses privados, a pesar de que la perforación del pozo ya fue completada con éxito por el ciudadano Michelle Innelli.
?Pese a que la infraestructura principal ya es una realidad física, para la comunidad la culminación de los detalles técnicos depende de una inversión que el pueblo no puede costear por cuenta propia.
El frente vecinal detalló que para el funcionamiento inmediato del sistema se requiere: una bomba sumergible y un transformador eléctrico, la instalación de un poste y cableado de alta potencia, y materiales de construcción básicos (10 sacos de cemento y gravilla).
