La geopolítica no escapa de las leyes de la Física. Toda Acción genera una reacción, y el mundo está comprobando cómo se entremezcla la guerra con la justicia y como la política sigue encaramada en la economía. En mis comienzos como reportero de calle, la primera misión del dia era cubrir la pauta de las reacciones a los hechos que ocupaban los titulares. Hoy podríamos escribir libros sobre las oleadas de reacciones generadas por el todavía “nuevo” presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Pero hay diferentes vertientes de opinión en consideración al amplio espectro de acciones del mandatario norteamericano que no hay dejado piedra sobre piedra en su segundo mandato. Obviamente el controversial tema de los aranceles, su control de la inmigración, o su amistad personal con Elon Musk, sin descuidar los incontables enfrentamientos políticos que van desde la pulseada con sistema de justicia, pasando por el particular método de recompensas por la captura de figuras internacionales, o por juicios contra líderes políticos de la talla de gobernadores y senadores o figuras políticas emblemáticas; no se salva ni siquiera Zohran Mandami el candidato musulmán del partido Demócrata para dirigir NYC. La guerra comercial está en fluyente desarrollo y nada lo muestra tan claro como la fábula aquella del garrote o a zanahoria. Donald Trump está haciendo un traje a su medida con la negociación bilateral con países de diferente peso específico: llámese Canadá, México, Brasil, la Unión Europea y obviamente China. Si el anuncio de nuevos aranceles de Trump causó revuelo, La bomba que acaba de soltar china promete una onda expansiva aún más grande. El presidente Xi Jinping anuncio que desde el próximo primero de diciembre, todos los países que tienen relación con China, tendrán cero arancel para la entrada de sus productos al mercado del gigante asiático. Estamos ante el comienzo de un nuevo orden mundial y China no lo hace por caridad, China quiere liderar y ponerse al frente en la conquista de nuevos mercados o para asegurar algunos de los ya existentes. El contraste es Claro con EE.UU. levantando barreras comerciales y también de las otras. Estamos frente a otro episodio de guerra internacional sin disparar una sola bala. Si bien es cierto que nuestros países casi no venden a China nada que tenga valor agregado y comercian únicamente materias primas, También es cierto que la penetración orquestada por Xi Jinping hace años que rueda por nuestra américa latina y por África incluso con préstamos gigantescos que condicionan la productividad del futuro como sucede cototn el petróleo venezolano.
Mientras los líderes del comercio mundial afinan sus estrategias, ya esta planteada otra guerra pero en el plano diplomático con la apuesta de doblar la recompensa por el presidente Venezolano Nicolás Maduro y todo su sequito. Es una ocasión histórica puesto que es la cifra mas alta ofrecida por quien entregue o conduzca a la Captura del Sr Maduro. Incluso la promesa de 50 Millones de dólares es muy superior a lo ofrecido en su tiempo por líderes como Osama Bin Laden o el General panameño Antonio Noriega, y eso que el mandatario venezolano no amenazo con ningún Machete como lo hizo el militar Panameño. Pero que incidencia, ambos, Noriega y Maduro han jurado públicamente que solo los sacaran muertos de su cargo. Ya todos han visto en los últimos años la repetida figura de Noriega a bordo de un Hercules C 130 de los Estados Unidos. En Cambio Maduro sigue en Territorio venezolano.
Entre las rencillas Domesticas del presidente de Estados Unidos, también hay enfrentamientos que afectan a figuras públicas de Venezuela. El reciente escándalo internacional generado contra la ex gobernadora de Puerto Rico Wanda Vazquez Garced deja claro el uso de la política en la Justicia de los EEUU y reaviva la polémica. El caso basado en sospechas de corrupción, soborno y fraude contra la máxima autoridad política de Puerto Rico, alcanzó a un agente del FBI, Mark Rossini y al banquero Venezolano Julio Herrera Velutini. Cuando el caso está a punto de cerrarse, los analista y seguidores del caso, consideran que la Fiscalía se extralimito al presentar cargos, mas por intereses políticos que por las pruebas aportadas. Para nadie es un secreto que la Ex gobernadora respaldo la candidatura en 2020 del hoy presidente junto con aportes del banquero Venezolano-británico a quien acusaron de infringir la ley de financiación de campañas electorales por un ciudadano extranjero.
Según nuestras fuentes, la fiscalía deberá echar para atrás puesto que su posición se debilito al no encontrar pruebas del quid pro quo indispensables para demostrar los delitos.
Podemos afirmar que probablemente a fin de este mes de cierre el juicio y se retirarían los cargos a cambio de aceptar alguna infracción menor de carácter Técnico por los aportes.
Amanecerá y veremos, hasta la próxima semana.